La erradicación compulsiva de la hoja de coca puede resultar peligrosa porque colocaría a los campesinos en la línea de la pobreza extrema, alertó hoy el analista y sociólogo rural Fernando Eguren. Para llevar a cabo una estrategia eficiente, consideró importante que el cultivo sea materia de una propuesta más integral de desarrollo rural.
“Veo que la opción de erradicación por sí sola es peligrosa, pues deja a los agricultores sin fuentes de ingresos alternativos. Eso sería un gran error”, expresó como investigador del Centro Peruano de Estudios Sociales (Cepes).
