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miércoles, 15 de agosto de 2012

Los precios de los alimentos y las responsabilidades del gobierno

La información es alarmante: los campos maiceros de los Estados Unidos, principal productor y exportador de este cereal en el mundo, están sufriendo la peor sequía en más de medio siglo (y la FAO le pide que utilice más maíz para alimentación humana y menos para la producción de etanol), el agro europeo está sometido a altas temperaturas y se retrasan las lluvias en la India, afectando la producción. En el Perú, la prensa local informa que en los mercados de Lima ya subieron los precios del arroz, la soya, la leche evaporada. (1)

lunes, 16 de enero de 2012

La vulnerabilidad a la inseguridad alimentaria

Artículo escrito por Fernando Eguren y publicado en el diario La Primera (14 enero 2012)

La volatilidad de los precios internacionales de los alimentos de origen agrícola y sus efectos en los precios nacionales hace difícil conocer cuáles son los impactos de los tratados de libre comercio en la oferta alimentaria y en la producción nacional. Pero un reciente informe del MIMDES nos alerta de que la situación de vulnerabilidad alimentaria en el Perú es dramática, y que es perentorio que el gobierno defina una política de seguridad alimentaria, pues esta nunca ha existido, a pesar de que formalmente hay una Estrategia Nacional de seguridad Alimentaria, que nadie cumple.

El Mapa de Vulnerabilidad a la Inseguridad Alimentaria a Nivel Distrital es un notable esfuerzo para mostrar la magnitud del problema. A partir de la definición de seguridad de la FAO “existe seguridad alimentaria cuando todas las personas tienen en todo momento acceso físico, social y económico a suficientes alimentos inocuos y nutritivos para satisfacer sus necesidades alimenticias y sus preferencias en cuanto a los alimentos a fin de llevar una vida activa y sana”, el MIMDES mide el riesgo de que esta seguridad no se logre. Vale la pena presentar las conclusiones más saltantes. LA PRIMERA es que el 47.5% de la población del Perú –casi 14 millones de personas- es vulnerable a la inseguridad alimentaria. 

miércoles, 9 de noviembre de 2011

“El alza del precio de los alimentos en el mundo pone en cuestión nuestra capacidad de importar”



En una entrevista radial, el presidente del Centro Peruano de Estudios Sociales (CEPES), Fernado Eguren, explica en qué consiste la seguridad alimentaria, que según la FAO se define como la disposición, el acceso permanente y el buen uso de los alimentos. 

Además indica que la soberanía alimentaria implica que los Estados tengan la potestad para definir las políticas necesarias para lograr una sostenibilidad alimentaria con su propia producción. 

 "El CEPES tiene diferentes programas donde la finalidad es observar la situación en que están el sector rural, a esto se añade el proponer y dar información sobre seguridad alimentaria mediante los medios de comunicación que la institución maneja, esto ayuda a estar siempre atentos a este tema. 

Respecto a los mercados locales el presidente de CEPES menciona que pueden ser mejorados para que puedan encontrar mayores ventajas para los productores y consumidores.


martes, 25 de octubre de 2011

Fernando Eguren: “Una política de seguridad alimentaria tiene que articular diferentes sectores”




En una reciente entrevista radial al presidente del Centro Peruano de Estudios Sociales (CEPES), Fernando Eguren, en el programa “Dos x Dos” de Radio San Borja, se habló sobre la actual situación mundial de los precios de los alimentos.

A partir del incremento de precios en el 2007, organismos internacionales como el Banco Mundial y la FAO, realizaron estimaciones sobre la evolución del problema de la alimentación en el mundo, e hicieron una proyección hasta el año 2050. La pregunta que se plantearon era simple: ¿cómo alimentar a una población que para ese año aumentaría a más de nueve mil millones?

miércoles, 12 de octubre de 2011

La crisis financiera ahonda desnutrición


Desaceleración de la economía genera que los ingresos de las personas disminuyan mientras que los precios de alimentos se incrementan. La población rural sería la más afectada. Según Cepes. 


En el marco de celebrarse el Día mundial de la Alimentación, el 16 de octubre, es valido resaltar que en el Perú el 46% de la población total (13 millones de peruanos) son vulnerables a la inseguridad alimentaria, es decir padecen problemas de hambre. En esa línea, en un escenario, como el actual, de crisis económica internacional el precio de los alimentos a nivel mundial se eleva y, paralelamente, los ingresos de las personas caen ahondándose el problema.

Crisis afectará precios de alimentos


Piden al gobierno que se adopten medidas para hacer frente a esta situación y en general para preservar la seguridad alimentaria en el país.

Con una crisis internacional en ciernes, el aumento en el precio de los alimentos es inminente. Y es que si bien los costos ya están encareciéndose en el plano internacional –la FAO ya lo advirtió–, de ser la crisis prolongada los efectos serían serios para nuestro país.

miércoles, 14 de septiembre de 2011

SEGURIDAD ALIMENTARIA, ponencia de Fernando Eguren en SEPIA

(VIDEO)

El Seminario Permanente de Investigación Agraria (SEPIA),edición 14, que se realizó en la ciudad de Piura, del 23 al 26 de agosto en el campus de la Universidad Nacional de Piura, presentó un balance de las investigaciones en dinámicas territoriales rurales; seguridad alimentaria; y en biodiversidad, cambio climático y desertificación en este país. Las ponencias de balance representan un espacio de discusión y de presentación de balances de investigación en temas de la agenda actual relacionada con el desarrollo rural, la agricultura y el medioambiente del Perú.

Fernando Eguren, presidente del CEPES presentó una ponencia sobre el tema de SEGURIDAD ALIMENTARIA que puedes leer:

miércoles, 3 de agosto de 2011

Relevancia de la Seguridad Alimentaria

Seguridad Alimentaria Perú
Por Fernando Eguren para El Tiempo de Piura

El tema de la seguridad alimentaria ha subido en la agenda internacional a raíz de los incrementos de precios de los alimentos en 2007-2008 y nuevamente en 2010-2011, aunque a una tasa menor. En su momento la FAO estimó que en el 2009, como resultado de la subida de los precios, los hambrientos del mundo pasaron de más de 800 millones a más de 1000 millones. Algunos estudios realizados en el Perú constataron que también aquí había impactado.

Son varias las razones que explican este crecimiento de precios, aunque no hay un consenso sobre cuáles son las más importantes: el crecimiento de la población mundial; el aumento de la capacidad adquisitiva de centenares de millones de personas, sobre todo en China y también en la India, que no sólo consumen más alimentos, sino que consumen alimentos que requieren para producirse más tierras y más insumos; el cambio de uso de tierras, antes dedicadas a la producción de alimentos y ahora a insumos para agrocombustibles, siendo el caso más llamativo el del maíz.

miércoles, 29 de junio de 2011

Agricultura sostenible y seguridad alimentaria


Por Fernando Eguren (presidente de Cepes)

Uno de los temas ausentes en el gobierno que se va es el de la seguridad alimentaria. Para Alan García, la preocupación por la seguridad alimentaria es obsoleta: basta exportar gas e importar alimentos, según declaró al diario Expreso hace ya varios meses. En esto está sólo, pues hay una creciente preocupación de los gobiernos del mundo tanto por el alza tendencial del precio de los alimentos como por las dificultades para alimentar a una población que crece, que eleva sus ingresos y que cambia sus hábitos alimenticios. Mientras esto ocurre, cada vez hay menos tierras nuevas de cultivo, el incremento en los rendimientos físicos ha decrecido y los impactos del cambio climático sobre la producción de alimentos es un gran factor de incertidumbre.

sábado, 12 de marzo de 2011

La seguridad alimentaria en tiempos de globalización

Seguridad Alimentaria Fernando Eguren Perú
Artículo publicado en el Diario La Primera (12 marzo 2011)


Por Fernando Eguren (Presidente de CEPES)

Los campesinos y demás agricultores deben producir no solo para alimentarse a si mismos, sino también a la población urbana que, en el Perú, son las tres cuartas partes de la población.

La demanda de alimentos crece constantemente, pues la población es cada vez más numerosa y tiende a aumentar su capacidad adquisitiva. La oferta de alimentos debe también crecer ininterrumpidamente para que el país tenga asegurada su alimentación.

martes, 22 de febrero de 2011

La inseguridad alimentaria… nuevamente

seguridad alimentaria Perú Fernando Eguren
Artículo publicado en el diario La República (22 febrero 2011)
Por Fernando Eguren (Presidente de CEPES)

Nuevamente se están incrementando los precios internacionales de los alimentos. A causa de ello hoy hay 44 millones de personas –estima el Banco Mundial– que se suman al inmenso ejército de más de mil millones de pobres extremos en el mundo. El precio internacional del trigo se triplicó entre junio del 2010 y enero del 2011, y el del maíz creció en un 73%. También subieron los precios del azúcar, aceites comestibles y, en menor medida, el arroz. Aún no se han medido los impactos de este fenómeno en el Perú, pero según el ministro de Agricultura, Rafael Quevedo, los precios internos en el país no se elevarán pues “solo tres productos internacionales: el trigo, el maíz y la soya tienen influencia en el mercado local [y] el resto de alimentos que se consumen en el país son producidos por los agricultores de las diferentes regiones.”

sábado, 12 de abril de 2008

¿Soberanía alimentaria o seguridad alimentaria?


Hay un debate que tiene como centro determinar cuál es la opción que deben adoptar los países con relación a la alimentación: seguridad alimentaria o soberanía alimentaria. Ambos conceptos tienen en común el objetivo de lograr que toda la población de un país esté bien nutrida, para lo cual debe poder acceder en todo momento a los alimentos necesarios. Pero discrepan en el cómo. El primer concepto[1] no implica necesariamente un apoyo a la producción doméstica de alimentos, pues estos podrían ser importados, y se lograría la seguridad alimentaria si es que todos pueden acceder a ellos. En principio, pues, y siguiendo la teoría de las ventajas comparativas, un país podría tener y exportar recursos de los que dispone abundantemente (ej.: petróleo u otro recurso natural) y a cambio importaría todos los alimentos que necesita, sin necesidad de producirlos. El mercado es aquí el que manda (¡y los acuerdos comerciales internacionales!).

El segundo reclama, sobre todo, el derecho de los estados de definir con autonomía su política alimentaria y agraria; en segundo lugar, la necesidad de asegurar la satisfacción de la demanda de alimentos interna con producción nacional; en tercer lugar, el papel protagónico de los campesinos en la producción de alimentos. Puesto que esta es una propuesta que va a contracorriente de los acuerdos comerciales en boga, y es promovida por Vía Campesina, considerada como una organización muy radical para los tiempos, la propuesta de soberanía alimentaria es rechazada más o menos veladamente por las organizaciones intergubernamentales, las organizaciones financieras multilaterales, y la mayor parte de los gobiernos.

Sin embargo, las formas específicas que va adoptando el proceso de globalización y sus consecuencias sobre la alimentación, sobre todo de los sectores más pobres, están dando argumentos sólidos a favor de la soberanía alimentaria. La apertura internacional de los mercados y los acuerdos bi y multilaterales restringen severamente las opciones de los gobiernos para definir políticas orientadas a proteger a sus ciudadanos de amenazas que afectan la seguridad alimentaria. Por el contrario, quienes levantan la necesidad de la soberanía alimentaria apuntan a la necesidad de que los países ejerzan su derecho “a definir con autonomía su política alimentaria y agraria”. En efecto, lo que está ocurriendo actualmente es que:

Los precios internacionales de los alimentos están subiendo y empujan hacia arriba los precios nacionales. Se perjudican los países pobres y, dentro de ellos, los sectores poblacionales de menores ingresos.
Los incentivos económicos para la producción de biocombustibles están presionando el uso de la tierra para cultivos orientados a esta industria, en vez de destinarla para la producción de alimentos.

Estimulada por la elevación de los precios internacionales de los productos agrícolas, la apertura de los mercados agrarios permite las compras de tierras agrícolas a escala global por entidades financieras con fines especulativos. Según la agencia Reuters (13/03/08), “los bancos de inversión y los fondos de cobertura (hedge funds) están barriendo grandes áreas de tierra agrícola en el mundo”.

La agricultura basada en el petróleo (úrea, combustible para motores y para transportar productos agrícolas a grandes distancias, etc.) es cada vez más cara e ineficiente (en términos de balance energético), debe ser reemplazada paulatinamente por una agricultura basada en fuentes de energía renovable, y por un acercamiento de la producción al consumo (reemplazo de importaciones por producción doméstica)[2], punto este último defendido por los partidarios de la soberanía alimentaria.

Para contrarrestar estas cuatro tendencias es necesario que los gobiernos tengan mayor autono­mía para definir sus políticas agrarias y alimentarias, que la producción doméstica esté en la ca­pacidad de proveer lo sustancial de las necesidades alimentarias de toda la población y que, por ende, se apoyen a los pequeños y medianos productores agrarios, que son los principales pro­veedores de alimentos del país. Esto no significa autarquía ni aislamientos de los mercados, sino gestión de los mercados en función de los intereses nacionales (de toda la población). Es casi lo mismo que han hecho los europeos en los últimos sesenta años.

[1] Según la FAO “existe seguridad alimentaria cuando todas las personas tienen en todo momento acceso físico y económico a suficientes alimentos inocuos y nutritivos para satisfacer sus necesidades nutricionales y sus preferencias alimentarias a fin de llevar una vida activa y sana”. Ver http://www.rlc.fao.org/prior/segalim/

[2] Ver John Earls, La agricultura andina ante una globalización en desplome. PUCP/CISEPA. Lima, 2007.