Dos importantes declaraciones del ministro de Agricultura, Miguel Caillaux, recogidas por la prensa nacional, indican que habrá un cambio importante en las políticas de tierras relacionadas con el tamaño de las propiedades.
Por un lado, ha informado que el Estado comprará 5 mil de las 38 mil hectáreas del proyecto de irrigación de Olmos, para que sean vendidas en lotes de 50 hectáreas, con lo que se beneficiaría la mediana agricultura lambayecana; los demás lotes serían de 250, 500 y mil hectáreas, pudiendo un comprador adquirir varias. Por otro lado, manifestó que podría introducirse un impuesto al tamaño de la propiedad o eliminarse algunos incentivos vigentes —las empresas agrarias pagan la mitad del impuesto a la renta— si la empresa excede un cierto número de hectáreas. También podrían limitarse los tamaños máximos, pero aún no hay criterios para definir cuáles serían los límites.